Marcelo Araujo cambió el relato deportivo para siempre. Más o menos, todos los relatores de hoy tienen algo suyo. Así como Fioravanti, Muñoz o Victor Hugo en Radio, lo suyo en la TV fue una revolución. 

Su tono más apasionado -pero medido- que los que lo antecedieron ya eran una marca personal. Fue el primero en romper con la formalidad y ponerle un toque histriónico al relato: "Pero eso fue penal o estoy crazy, Macaya".

Marcó una época en Fútbol de Primera y en los relatos del domingo a la tarde durante 20 años. Hizo escuela.
Más tarde, con la ruptura de la AFA con Clarín, fue el cerebro detrás del Fútbol para Todos, con una idea super federal. Al margen de los resultados finales, le dio voz y visibilidad a periodistas de todo el país: Fernando Lingiardi, Marcelo Lewandowski y Lorenzo Colomar, entre los rosarinos.

Así como cada película tiene una banda sonora, así como cada uno de nosotros tenemos canciones que nos marcaron para siempre, el fútbol argentino tiene una voz indisolublemente asociada; la de Marcelo Araujo. No hay hincha que no recuerde un gol de esos inolvidables, pero todos recuerdan sus frases célebres, la que lo convirtieron en parte del todo.

Muchos recordarán el día que se fue de la cabina y dejó a su comentarista solo, luego de anunciar que si una jugada imposible terminaba en gol se iría: "Si lo hace me voy", advirtió mientras Luis Medero eludía rivales. El tramo final del partido quedó a cargo de su comentarista.

Un loco y un genio en lo suyo ¿O estoy crazy, Macaya".