Luego de las demoras registradas por el estado de salud e internación del acusado, la Justicia fijó formalmente para este miércoles 26 de agosto, a las 14, la audiencia imputativa contra Martín Laureano Banchero por el femicidio de su expareja, Carina Andrea Candelas, perpetrado el pasado 19 de agosto en una farmacia del centro rosarino.

El abogado querellante, Ignacio Carbone, confirmó que la postergación del trámite judicial respondió a criterios estrictamente médicos de estabilización del detenido y no a dilaciones de la defensa. Asimismo, repasó los elementos con los que buscarán echar por tierra cualquier intento de la defensa por declarar la inimputabilidad del agresor basándose en supuestos problemas de consumo o cuadros psiquiátricos.

En declaraciones a Radio 2 este martes, Carbone brindó detalles sobre la historia de la pareja, señalando que mantenían una relación de entre 8 y 10 años que Carina decidió finalizar a fines del año pasado. La falta de aceptación de esa ruptura por parte de Banchero desencadenó un acoso constante.

Respecto de la inexistencia de denuncias formales por violencia de género previa, el letrado explicó la postura transmitida por el entorno cercano de la víctima: "La familia nos explicó el contexto de esa relación y cómo la manipulación de él hacía que siempre le trasladara culpas a Carina, lo que le generaba temor a avanzar con denuncias judiciales". 

Pese a ello, Carbone aclaró, en el programa La primera de la tarde, que existen testimonios y pruebas objetivas que acreditan amedrentamientos y persecuciones reiteradas del hombre a la mujer.

Los argumentos frente a la inimputabilidad

 

Ante las versiones vertidas por la defensa sobre un diagnóstico de bipolaridad en el imputado, la querella se mostró enfática al sostener que Banchero dirigió sus acciones con plena conciencia.

"El sistema penal está lleno de personas con problemas de consumo o afecciones psíquicas y eso no les genera una baja de pena ni imputabilidad", aseveró Carbone, destacando que el atacante realizaba una vida absolutamente racional.

Entre los elementos que presentará la querella para probar la lucidez del acusado, se destacan la posesión de un carnet de conducir vigente, el manejo de su vehículo para trasladarse hacia la escena del crimen y regresar a su departamento, y la organización de un viaje en avión a Bariloche con su hija tan solo nueve días antes del hecho. "Subirse a un avión, hacer el check-in y viajar a cargo de una menor implica un desarrollo racional que demuestra que el sujeto sabía lo que hacía", concluyó el abogado de la familia.

Carina fue asesinada en la farmacia en la que trabajaba hacía años. (Alan Monzón/Rosario3)
Carina fue asesinada en la farmacia en la que trabajaba hacía años. (Alan Monzón/Rosario3)

Un femicidio atroz

De acuerdo a la reconstrucción del caso, el pasado miércoles el hombre dejó su Citroën C-Elysee 1.6 HDI modelo 2019 en doble fila frente a la farmacia Marketing Farm de Zeballos y Dorrego, por Zeballos. Bajó y se dirigió directamente al local donde trabajaba hacía años su expareja. Allí, según los testimonios, preguntó por Carina y directamente se metió en el depósito, donde ella se encontraba.

El ataque fue perpetrado con un cuchillo que fue abandonado en el mismo depósito. Una compañera de Candelas intentó intervenir, pero no pudo porque el hombre manejaba un alto grado de violencia y tenía el arma blanca en la mano. El personal del Sies que acudió al negocio no pudo asistirla, ya que falleció en cuestión de segundos.

A las 9.41 las cámaras de la esquina de Dorrego y Zeballos captaron nuevamente a Banchero al salir de la farmacia. Veinte segundos después se ve que el auto llega a la esquina y dobla en Zeballos en dirección a su casa.

Si bien no hay horario exacto, la aprehensión del atacante se dio aproximadamente diez minutos después del femicidio, cuando la brigada motorizada localizó al agresor en el ascensor de su edificio de Colón al 2000.

El agresor huyó hasta su casa en un Citroën azul y fue detenido en Colón al 2000. (imagen El Tres)
El agresor huyó hasta su casa en un Citroën azul y fue detenido en Colón al 2000. (imagen El Tres)

El femicida llegó al edificio y abandonó el vehículo en la puerta de la cochera. Acto seguido, fue a la terraza con una botella de alcohol en la mano y decía que quería quitarse la vida. Por razones que no están claras, después fue al ascensor y a la altura del primer piso fue arrestado por la Policía.

En la terraza se hicieron pericias. Allí, se secuestró su iPhone 16 Pro Max, sus lentes, documentación personal y de su vehículo, un ticket de carga de combustible. En tanto, en su departamento, que está en el cuarto piso, se incautó una computadora, un recibo de sueldo de la víctima y una piedra para afilar cuchillas.

La fiscal a cargo del caso, Laura Riccardo, señaló que Banchero no tenía denuncias por violencia de género previo al femicidio, aunque afirmó que desde la separación que data de diciembre pasado existió un hostigamiento constante hacia Candelas, que incluyó seguirla e incluso pasar por su farmacia para insultarla.