Un hombre de 32 años quedó detenido por el ataque que sufrió Tamara Milagros Molina, una joven de 18 años que el pasado 21 de febrero sobrevivió a un intento de homicidio en el sur de Rosario. El acusado, conocido como Miguelito, fue señalado por la propia víctima como autor de ese atentado fallido. Tres semanas después de esa agresión, sin embargo, la muchacha fue finalmente ejecutada en el mismo sector de la ciudad.

Según reconstruyó la investigación de la fiscal Paula Barros, Milagros Molina fue atacada en la villa del Puente, uno de los extremos de barrio Tablada. En la noche del 21 de febrero, la joven se encontraba en Spiro al 400 bis, cerca del cruce con Cepeda, cuando fue observada por los atacantes, que circulaban en una moto 110. En ese sitio, de acuerdo con fuentes del caso, funcionaba un búnker de venta de drogas.

De acuerdo con la imputación, Miguel Ángel “Miguelito” González iba como acompañante en la moto, que realizó un giro en U y se dirigió hacia Milagros. Cuando la tuvo en la mira, el tirador, sin descender del vehículo, efectuó dos disparos con una pistola calibre 9 milímetros con la intención de matarla.

La víctima recibió un balazo que le atravesó el muslo derecho, sin comprometer órganos vitales, y logró refugiarse. Poco después fue trasladada en ambulancia al Hospital Provincial. Los atacantes escaparon y, más tarde, la joven dijo haber reconocido a González como quien abrió fuego.

A escasos metros de ese lugar, en terrenos que en el siglo pasado pertenecieron al Ferrocarril Rosario a Puerto Belgrano, Milagros fue finalmente asesinada tres semanas después.

El ataque fatal ocurrió el 14 de marzo en Piceda (ex 409) al 3600, donde recibió múltiples disparos.

Hasta el momento no se anunciaron detenciones por ese crimen. Fuentes de la investigación encuadraron el asesinato de Molina en un contexto de disputas por narcomenudeo en un sector de la ciudad atravesado por reiterados episodios de violencia letal.

Días atrás, González se entregó en la base de la Policía de Investigaciones. En ese momento surgió la versión de que podría ser imputado también como autor de los disparos que, en la tarde del 22 de febrero, provocaron terror en la entrada de la cochera de un supermercado en Chacabuco y Ocampo, ocasión en la que un cliente resultó herido de bala. En la escena, los tiratiros dejaron un escrache manuscrito destinado a señalar a integrantes de una banda rival. Sin embargo, esa acusación aún no prosperó.

Un hermano de Milagros, Ángel, apodado Soretito, está preso como sospechoso de haber baleado un colectivo de la línea 146 en Grandoli y Spiro el 5 de septiembre de 2024. Su apodo ya había aparecido en otras causas de homicidio. Según los fiscales, el joven actuaba como soldadito narco a pedido de Carlos “Pelo Duro” Fernández, un alfil de la organización criminal conocida como la banda de Los Funes. La balacera contra el transporte público buscó “infundir temor y conmoción pública”.