Bonaerense de nacimiento, de 45 años, el fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Bautista Mahiques, fue anunciado este miércoles como nuevo ministro de Justicia de la Nación. Dejará el Ministerio Público Fiscal porteño para regresar al Poder Ejecutivo por segunda vez, después de haberse desempeñado en la misma cartera durante la presidencia de Mauricio Macri.

Egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, Mahiques es magíster en Administración de Justicia, por la Unitelma Sapienza, una casa de estudios de Roma, Italia. Continúa la estirpe judicial de su padre, Carlos “Coco” Mahiques, juez de la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal.

Mahiques hijo consiguió su primer empleo en el Poder Judicial de la Nación con 20 años. Una década después llegó a secretario del Tribunal Oral Criminal N° 17, cargo que ocupó hasta 2014, cuando empezó a vincularse más con la política.

En 2015, desde el inicio del gobierno de Cambiemos, el flamante ministro de Justicia se desempeñó como subsecretario de Asuntos Penitenciarios y Relaciones con el Poder Judicial y la Comunidad Académica, en la misma cartera que ahora encabeza.

Desde ese año y hasta el final del mandato presidencial, también fue consejero representante del Poder Ejecutivo Nacional en el Consejo de la Magistratura de la Nación, el organismo que selecciona y sanciona a los jueces.

De 2020 a 2024, Mahiques fue subdirector del Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP).

En 2019 la Legislatura porteña aprobó su pliego para ser el fiscal general del Ministerio Público local, cargo que desempeñó hasta hoy.

Desde septiembre de 2022, además, el nuevo ministro es presidente de la Asociación Internacional de Fiscales (IAP), una organización de alcance global de la que participan procuradores y fiscales de 175 países.

Su último acto en la Ciudad

 

Seis días antes de ser confirmado como sucesor de Mariano Cúneo Libarona, Mahiques firmó su última medida de peso en el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires.

A través de la resolución 12/2026, ordenó la puesta en marcha de siete nuevas dependencias para investigar delitos complejos y descomprimir zonas críticas. La decisión eleva el número total de fiscalías de primera instancia de 40 a 46.

La disposición crea la Fiscalía de Cámara en lo Penal, Contravencional y de Faltas Especializada N° 2. Esta oficina comenzará a funcionar el 1 de abril. Su competencia abarca de forma exclusiva los delitos de estupefacientes transferidos a la órbita local, los hechos de corrupción cometidos por funcionarios públicos porteños y la ejecución penal.

El texto explica la necesidad de una estructura moderna para enfrentar la narcocriminalidad urbana, un fenómeno de organización compleja e impacto directo en la violencia territorial. El abogado Juan Ramella asumirá como fiscal subrogante interino de esta nueva área.

El nuevo ministro de Justicia

 

En la primera instancia, el esquema suma seis dependencias escalonadas: las fiscalías 41, 42, 43 y 45 abrirán el 1 de abril en la sede de Avenida de Mayo 654. Las oficinas 44 y 46 iniciarán sus tareas el 1 de junio en la calle Azopardo 1335.

La resolución destina las fiscalías 45 y 46 a casos de violencia de género. La dependencia 45 operará dentro de la Unidad Fiscal Este, correspondiente a la comuna uno. Esta jurisdicción registra los indicadores más altos de la ciudad en esa temática. La oficina 46 funcionará en la Unidad Fiscal Sur, afectada por la conflictividad territorial de la comuna cuatro.

Para cubrir los cargos, Mahiques designó a funcionarios del Poder Judicial de la Ciudad de Buenos Aires. Mariano Javier Camblong, Cecilia Skou, Benjamín Otamendi, Lorena Silvia Archilla, María Laura Presedo y Marcelo Walter Muscillo actuarán como fiscales subrogantes interinos.

La medida también refuerza la Unidad Fiscal Especializada en Ejecución Penal. La creación del Servicio Penitenciario de la Ciudad de Buenos Aires proyecta un incremento exponencial del trabajo en esa etapa procesal. Frente a esto, tres auxiliares fiscales pasarán a desempeñarse en esa área de forma directa.

La implementación efectiva del organigrama requiere ahora la intervención de la Dirección de Recursos Humanos y de las oficinas de infraestructura para la asignación de espacios físicos y la sincronización de los sistemas digitales.