Rosario Central debutó con una convincente victoria en una nueva edición de la Copa Argentina. El Canalla le ganó a Sportivo Belgrano de San Francisco por 2 a 0, gracias a los goles de Julián Fernández y Alejo Véliz, en el estadio 15 de abril (Unión de Santa Fe).

Fue el debut en la competencia de Ángel Di María. El campeón del mundo, que partió a Europa mucho antes de que se inicie esta competencia, fue una de las figuras en el elenco auriazul.

El partido se presentaba como una incógnita ante la inactividad prolongada que presentaba el elenco cordobés, cuyo último partido había sido el 31 de octubre del 2025. De todos modos, la incertidumbre se rompió enseguida, cuando Julián Fernández metió el primer gol. Apenas iban cinco minutos de juego.

El zurdo mostró buenas credenciales, que permiten postularlo como una buena alternativa para el ataque auriazul, incluso cuando esté disponible Jaminton Campaz (que estuvo al margen por lesión).

El primer gol de Julián Fernández en Central

 

     

El Canalla manejó los tiempos del partido y, a diferencia de lo que ocurrió en partidos anteriores, pudo meter el segundo gol antes de que termine el primer tiempo y conseguir tranquilidad. 

También era la presentación de Jorge Almirón, el DT que llegó con la premisa de hacerse fuerte en los mano a mano; motivo por el cual dejó su cargo Ariel Holan en la temporada anterior. Era una prueba de fuego para él, de la cual salió airoso. 

El golazo de Alejo Veliz, tras una serie de toques

 

     

El Canalla, que venía de un empate con sabor a derrota en Mar Del Plata ante Aldosivi, no pasó sobresaltos y manejó a placer el partido. Tanto que el segundo tiempo estuvo de más. Su rival no tenía con qué complicarle la existencia y el Canalla procuró no desgastarse demasiado. 

En ese sentido, Almirón demoró un poco los cambios. No hizo modificaciones hasta que se cumplió el minuto 75. Allí sí decidió darle descanso a Ibarra, Véliz y Julián Fernández. Lo llamativo del caso es que Di María se retiró del campo a tres minutos del final. Se lo vio bien, pero quizá haya sumado más minutos de los que se suponía, sobre todo pensando que el domingo tiene un durísimo partido en casa. 

En definitiva, el Canalla pasó sin sobresaltos el debut en la Copa Argentina. Hizo lo que mandaba la jerarquía y se sacó de encima a un rival que no fue tal. Lo complicado vendrá ahora, porque el fixture determinó que rápidamente se choque ante un equipo de peso: Estudiantes de La Plata, con todo el morbo, está en el horizonte canalla.