En el estreno del técnico Jorge Almirón, Rosario Central debutó con el pie izquierdo en el Torneo Apertura 2026: cayó 2-1 frente a Belgrano de Córdoba este sábado a la noche en el Gigante de Arroyito.

El Canalla se fue con un sabor amargo por cómo se dio el partido: empezó arriba con un grito de penal de Di María y, cuando parecía que lo tenía asegurado, el Pirata igualó con un gol en propia puerta de Mallo y lo ganó con un bombazo del juvenil Gutiérrez.

El primer Central de Almirón salió a la cancha bajo un 3-4-3 (o 5-2-3) con Di María como extremo derecho, Campaz por la izquierda y dos laterales volantes —Enzo Giménez y Sández— bien abiertos en busca de hacer un equipo ancho y con subida por los costados. El medio se lo repartieron Pizarro e Ibarra. 

Bajo ese formato, el Pirata cordobés amagó con pelearle la tenencia de la pelota en los primeros pasajes del partido, pero con el paso de los minutos el Canalla se adueñó del balón. Sin embargo, al menos en el arranque, tuvo poca claridad para transformar esa posesión en juego asociado cerca del arco rival.

Fue Belgrano, rápido para aprovechar algunos errores del Canalla en la salida desde el fondo, el que en un par de ocasiones logró rematar al arco de Ledesma, quien estuvo siempre bien parado y controló con mucha seguridad. La más clara fue un disparo de Nicolás Fernández sobre la medialuna.

Lo más interesante que mostró Central se generó cuando recostó el juego sobre la izquierda para los desbordes de Campaz, que en dos o tres oportunidades consiguió burlar a su marcador y abrirse paso, aunque las jugadas no terminaron bien.

En un avance sobre esa banda, un tiro de esquina rápido de Di María y el colombiano terminó con un despeje corto del Pirata y un disparo de media distancia de Ibarra que pasó besando el palo derecho de Cardozo. De a poco, el Canalla se arrimaba.

Y tuvo la gran chance de ponerse en ventaja ya con el tiempo cumplido en la etapa inicial: le cometieron penal a Angelito, el árbitro lo sancionó a instancias del VAR y el propio Fideo, con un zurdazo que engañó al arquero, hizo el 1-0 en Arroyito. Aunque el fallo fue discutido por Belgrano, hubo un pisotón de Velázquez.

     
     

Central salió decidido a manejar el partido en el complemento para intentar liquidarlo y sufrir lo menos posible. Lo mejor del equipo seguía estando por la izquierda con la velocidad y gambeta de Campaz. Pero el que más cerca estuvo de ampliar la diferencia fue Enzo Giménez, con un cabezazo que se estrelló en el travesaño

De todos modos, Belgrano se las ingenió para poner en aprietos al conjunto de Almirón. Antes del frentazo del paraguayo, Uvita Fernández se perdió un gol casi hecho al definir junto al palo zurdo de Ledesma dentro del área, tras un pase quirúrgico de Zelarrayán. Al rato, Rigoni probó de afuera y la pelota le picó antes al arquero canalla, que pudo amortiguar el impacto con el cuerpo y los brazos para despejar el peligro.

Poco a poco, el conjunto cordobés empezó a inclinar la cancha a su favor. Con Zelarrayán en una muy buena noche, Central tuvo que retroceder y el DT desarmó la línea de tres centrales para jugar con cuatro defensores (entró Coronel y salió Soto). El Pirata contó con algunas oportunidades de igualar, aunque no estuvo fino en los metros finales. Para el Canalla, cada contragolpe era una posibilidad de sentenciar la historia. 

Los rosarinos perdonaron en las que tuvieron y lo pagaron caro porque el Pirata lo dio vuelta en una ráfaga. Primero, Mallo terminó metiendo un gol en contra tras una jugada enmarañada dentro del área chica. Y enseguida, el juvenil Lautaro Gutiérrez sacó un tremendo bombazo con la derecha que dejó parado a Ledesma. El Canalla pasó del 1-0 al 1-2 en un abrir y cerrar de ojos.

     
     

No hubo tiempo para más en Rosario. Central se quedó, sorpresivamente, con las manos vacías porque no lo supo liquidar ni tampoco aguantar a Belgrano, que levantó mucho su nivel en el complemento.