Amanda tiene 9 años, síndrome de Down y una historia médica compleja que obligó a su familia a atravesar años de tratamientos y cuidados intensivos. En 2019, sufrió un cuadro de Síndrome urémico hemolítico provocado por un neumococo, lo que deterioró seriamente sus pulmones y provocó que sus riñones dejaran de funcionar. A partir de entonces debió realizar diálisis en su casa durante 11 horas diarias hasta que llegó una oportunidad que cambió su vida: el 9 de noviembre de 2021 recibió un trasplante en el Hospital Garrahan de Buenos Aires.

"Amanda tuvo su segunda oportunidad de vida. Un paciente trasplantado necesita medicación inmunosupresora de por vida para que el cuerpo no rechace el órgano recibido", relató su madre a Rosario3.

Sin embargo, según denuncia la familia, desde hace tiempo enfrentan serias dificultades con la cobertura médica. La niña está afiliada a Ospat (Obra Social del Personal de la Actividad del Turf), entidad que —de acuerdo con el reclamo— no entrega los medicamentos en tiempo y forma, algo fundamental para evitar el rechazo del órgano trasplantado.

Denuncian que una obra social no entrega a tiempo la medicación. 
Denuncian que una obra social no entrega a tiempo la medicación. 

Además de las demoras en la provisión de los fármacos, la familia señala otros incumplimientos, como retrasos en los pagos al kinesiólogo y la interrupción de las prestaciones de la asistente terapéutica. Frente a esta situación, la Justicia dictó una medida cautelar que obligaba a garantizar los medicamentos.

Durante un tiempo la cobertura se cumplió, pero el problema volvió a repetirse en noviembre del año pasado.

Según explicó la familia, la obra social no cuenta con atención presencial en la ciudad y solo responde a través de correo electrónico o WhatsApp, lo que complica aún más las gestiones. En noviembre de 2025, tras nuevas presentaciones de la abogada, autorizaron algunos medicamentos, aunque no en la dosis indicada por los médicos.

La niña también necesita oxígeno durante la noche y debe renovar la solicitud de ese insumo cada tres meses, pese a que su historia clínica está completa y presentada ante la obra social.

Denuncian que una obra social no entrega a tiempo la medicación. 
Denuncian que una obra social no entrega a tiempo la medicación. 

En medio de esta situación, Amanda debió ser internada el viernes pasado en el Hospital Víctor J. Vilela. Ingresó con fiebre y los análisis confirmaron que padecía un rinovirus, cuadro que ya fue tratado y por el que pronto recibirá el alta médica.

Mientras tanto, la familia espera respuestas de la obra social para garantizar el acceso a los medicamentos necesarios. "Un paciente trasplantado necesita muchos cuidados y su medicación inmunosupresora es fundamental. Ni teniendo una medida cautelar ganada, ni teniendo el certificado único de discapacidad ni teniendo la credencial del Cudaio se están respetando los derechos de mi hija. La vida de mi hija puede estar en riesgo. Está en riesgo de hecho, ya que la obra social no nos da respuestas", advirtó Luisa Dellepiagge, su madre.

La mujer también expresó su preocupación por las demoras administrativas que enfrentan desde hace meses. "Que quede claro que es un derecho de Amanda, yo solamente estoy luchando por su medicación, que no puede faltar. Amanda tiene que tomar medicación en tiempo y forma. No es un trámite burocrático. Desde noviembre están haciendo lo que se les canta el las ganas", expresó Luisa, desesperada.