Las empresas de medicina prepaga aplicarán un nuevo incremento en sus cuotas, que rondará entre el 2,5 y el 3 por ciento. Guillermo Copello, gerente general de Esencial, explicó este lunes los alcances de la medida que impacta a nivel nacional y también en la provincia de Santa Fe. Según detalló, el sector enfrenta un desfasaje tarifario significativo y remarcó las diferencias estructurales frente a las obras sociales sindicales y estatales.

"En el caso nuestro de Medicina Esencial, es del 2,76 por ciento. En realidad, todo el mercado, todos los actores de la medicina prepaga, van a hacer un acomodamiento de precios de alrededor del IPC", señaló el directivo en diálogo con Cada Día (El Tres). Copello aclaró que, aunque los ajustes mensuales intentan seguir el ritmo inflacionario, la medicina tiene variables propias que encarecen el servicio de forma independiente.

"La medicina no responde específicamente al IPC", argumentó el gerente. Al respecto, enumeró factores como la amortización de tecnología clínica, los laboratorios y, fundamentalmente, el costo de los fármacos. "El medicamento es una industria poderosísima en el mundo que dice que su medicamento vale tanto y eso vale. Ahí no hay ninguna posibilidad de negociación de nada", subrayó.

Atraso tarifario y regulaciones

A pesar de las recientes subas, desde el sector aseguran que los valores actuales no logran cubrir las necesidades operativas de las prestadoras. Según indicó Copello, "en el año 2024 y 2025 se atrasó la cuota de los prepagos más de un 45 por ciento".

Esta situación deriva, en parte, de resoluciones judiciales que frenaron los incrementos propuestos a principios de año. "Lamentablemente se anuló ese incremento o ese acomodamiento, porque no es un incremento, con lo cual seguimos estando por debajo de la línea", lamentó el referente médico.

     

Consultado sobre el mecanismo legal para aplicar estas modificaciones, Copello recordó que existe un marco impulsado por el gobierno nacional, aunque con topes tácitos. "Hay un decreto del Gobierno (...) que dice que se liberan los precios, pero hay una convención no escrita entre la Superintendencia de Servicio de Salud, el Ministerio de Salud y las prepagas de que los aumentos mensuales ronden el índice de precio al consumidor", explicó.

El mapa del sistema de salud

Para poner en perspectiva el impacto de los aumentos, el directivo brindó datos precisos sobre cómo se distribuyen los pacientes en el país. Aproximadamente, entre 7 y 7,5 millones de personas cuentan con una empresa de medicina prepaga a nivel nacional.

En contraste, existen unos 32 millones de ciudadanos que se atienden en otros subsistemas. Copello precisó que el Pami cubre a casi seis millones de personas, mientras que las obras sociales sindicales nacionales abarcan a 13 millones. Además, destacó el peso de las obras sociales provinciales, como "Iapos, en el caso de Santa Fe" o Ioma en Buenos Aires, sumado a las cajas de profesionales de diversas áreas. "Todo eso es un gran cúmulo importantísimo que está íntimamente ligado a la retribución que cada persona cobra por su labor", concluyó.