El 3 de junio se conmemora en Argentina el Ni Una Menos. La fecha recuerda la primera masiva marcha nacional realizada en 2015 contra la violencia de género y los femicidios, originada tras el trágico asesinato de la adolescente de 14 años Chiara Páez en Santa Fe. A dos días de esa conmemoración, el país se conmueve por el femicidio de otra jovencita de la misma edad, la cordobesa Agostina Vega.
La referente de Mumalá, Gabriela Sosa, analizó las implicancias y el contexto político y judicial tras este nuevo caso, y en ese marco, cuestionó duramente la falta de recursos por parte del gobierno nacional para prevenir la violencia machista, al tiempo que criticó el accionar de la Justicia. En diálogo con Radiópolis (Radio 2), Sosa expresó su enojo y tristeza por el caso, pero advirtió que "este tipo de situaciones son esperables en el contexto que tenemos".
Según argumentó la referente, a nivel nacional "no hay recursos para el abordaje de la violencia machista", a lo que se suma la multiplicación de "mensajes de odio de una base ideológica que niega" esta problemática. En ese sentido, y para graficar que no se trata de un hecho aislado, recordó casos recientes como el de Sofía en Rosario y el de una adolescente de 17 años que fue encontrada en una cámara séptica en Misiones.
Al referirse específicamente a la investigación del caso de Agostina, la representante de Mumalá cuestionó con dureza al fiscal Raúl Garzón, a cargo de la investigación, por no aplicar el protocolo correspondiente ni caratular el hecho como femicidio de manera inmediata, demorando las medidas de búsqueda. "Fue lo que seguramente le dicen a un montón de madres, hermanas, tías y abuelas que van a las comisarías a dejar una denuncia y que les dicen: «¿Pero usted está segura de que no se fue con un noviecito?»", ejemplificó sobre la preocupante y revictimizante respuesta judicial.
La figura del femicidio y los recursos locales
Sosa vinculó el paradigma sobre el cual se asientan las declaraciones del fiscal con la postura del presidente Javier Milei y del exministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona, quienes se manifestaron en reiteradas ocasiones en contra de la figura penal del femicidio. Al respecto, aseguró que esas posturas van en contra "de las convenciones internacionales de Derechos Humanos y de nuestra propia Constitución", y que buscan ir en desmedro de los avances normativos conquistados por el movimiento de mujeres durante la última década en toda Latinoamérica.
Consultada sobre la situación en la ciudad de Rosario para aquellas mujeres que sufren situaciones de vulnerabilidad y buscan ayuda, la dirigente reconoció que, si bien existen herramientas, "objetivamente hay menos recursos para el acompañamiento". No obstante, recordó los canales formales y seguros que se encuentran vigentes. "Nosotros hace varios años que tenemos en la ciudad, muchos años y muy afianzado, un teléfono que lo digo, el 0800 444 0420, que es el teléfono donde cualquier mujer o vecina o amiga de alguien que esté pasando violencia puede llamar y asesorarse", detalló Sosa, sugiriendo también acudir a los Centros Territoriales de Denuncia, donde la atención está a cargo de profesionales y no de personal policial.
3 de junio en Rosario
Los colectivos y asambleas transfeministas locales se organizaron para marchar y reunirse, retomando consignas como "vivas, libres y desendeudadas nos queremos". Según adelantó Sosa, la convocatoria para el 3 de junio es en la plaza 25 de Mayo, en Córdoba y Buenos Aires, a las 15 para movilizarse hasta la plaza San Martín (Santa Fe y Moreno).



