Los colegios electorales de Brasil abrieron este domingo puntualmente a las 08.00 (hora local) para la segunda vuelta de las presidenciales, en la que el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y su rival Flávio Bolsonaro se disputan el principal cargo del país.
Unos 158,7 millones de votantes están en condiciones de dirimir en las urnas también seis mandatarios regionales.
Los puestos de votación atenderán a los electores hasta las 17.00 (hora local) de este domingo, en el que se espera que disminuya la abstención del 21,08 % registrada en la primera vuelta, la más alta desde 1998.
Los mismos horarios se seguirán en el exterior, donde unas 919.000 personas se inscribieron para participar de los comicios, un 32 % en relación con las elecciones de 2022. De la misma forma que el pasado 4 de octubre, las mesas de votación atenderán a quienes estén en la fila a la hora del cierre.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que ya votó en una escuela de São Bernardo do Campo, municipio vecino a São Paulo, ha asegurado que el pueblo ha salido a la calle a "defender sus conquistas".
También alertó de que este domingo, el electorado decide si se respeta la bandera brasileña o si elige a un grupo político que “quiere gobernar con la bandera estadounidense”.
Un hora antes votaba el candidato de la ultraderecha brasileña Flávio Bolsonaro quien afirmó que la esperanza se ha convertido en miedo para los brasileños y los llamó a acudir a las urnas, “haga lluvia o haga sol”, para cambiar el rumbo del país.
“Brasil va a cambiar. Brasil va a vencer”, declaró el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien criticó la gestión de su rival, el mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y defendió la necesidad de reorganizar el país.
Según el candidato de la oposición, en los últimos cuatro años “todo el mundo ha empeorado” y por eso no se puede seguir insistiendo en el “error”, pues los brasileños viven con miedo a la inseguridad y por las dificultades económicas.
Empate técnico
En la primera vuelta de las presidenciales, el hijo del exmandatario Jair Bolsonaro obtuvo el 47 % de los votos, con 56,1 millones de sufragios, frente al 45,16 % alcanzado por Lula, equivalente a 53,8 millones de votos.
São Paulo, el estado más poblado del país, se mantiene como el mayor colegio electoral de Brasil, con el 21,5 % de los votantes, seguido por Minas Gerais (10,3 %), Río de Janeiro (8 %), Bahía (7 %) y Paraná (5,4 %), según datos del Tribunal Superior Electoral (TSE).
Según las últimas encuestas electorales divulgadas la víspera por las firmas Datafolha y Quaest, Flávio Bolsonaro ganaría la segunda vuelta de las elecciones con un 51% de los votos válidos frente al 49 % de Lula.
No obstante, ambos aspirantes están empate técnico por el margen de error de dos puntos porcentuales de los sondeos.
La campaña electoral brasileña se ha caracterizado por escándalos de corrupción, insultos y la divulgación de noticias falsas entre Lula y Bolsonaro, los cuales se profundizaron en la segunda vuelta y fueron los protagonistas de los únicos dos debates entre los candidatos.



