Astrónomos descubrieron que el cometa interestelar 3I/ATLAS está inusualmente cargado de metanol, un alcohol simple. Esta particularidad química no solo es intrigante, sino que también ofrece una ventana invaluable para comprender cómo se forman planetas y cuerpos helados en otras estrellas, permitiendo vislumbrar los componentes fundamentales de mundos lejanos sin abandonar nuestro sistema solar.
Utilizando las avanzadas antenas del Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) en Chile, los investigadores detectaron señales extraordinariamente potentes de metanol (CH3OH) en la vasta nube de gas que envuelve al cometa. A medida que 3I/ATLAS se aproximaba al Sol, el calor estelar provocó la liberación de gas y polvo de su superficie helada, formando un halo brillante, o coma, que ALMA pudo analizar con precisión.
Las mediciones indicaron que el metanol es mucho más abundante, en comparación con el cianuro de hidrógeno, de lo que usualmente se observa en los cometas de nuestro propio sistema, según un comunicado del Observatorio Nacional de Radioastronomía (NRAO). Este desequilibrio químico sugiere que 3I/ATLAS se originó en un sistema planetario con condiciones muy distintas, como temperaturas más frías o una composición química diferente, que la que dio origen a nuestros propios cometas.
A Direct View of the Chemical Properties of Water from Another Planetary System: Water D/H in 3I/ATLAS https://t.co/w5ZwmWIGOq #astrobiology #astrochemistry #Interstellar #3IATLAS pic.twitter.com/TL8ZVvXnJ6— Astrobiology (@astrobiology) March 11, 2026
"Observar 3I/ATLAS es como tomar una huella digital de otro sistema solar", explicó Nathan Roth, autor principal del estudio y profesor de la American University. "Los detalles revelan de qué está hecho, y está repleto de metanol de una forma que no solemos ver en los cometas de nuestro propio sistema solar". El metanol, aunque no es raro en el espacio y se forma comúnmente en nubes interestelares, la cantidad detectada en 3I/ATLAS es atípicamente alta, consolidando al objeto como una valiosa "huella" química de un sistema planetario ajeno. Descubierto en julio de 2025, 3I/ATLAS es apenas el tercer objeto con origen interestelar confirmado, después de ‘Oumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019.
��: La NASA raffine la trajectoire de 3I/ATLAS : approche de Jupiter dans 9 jours ! pic.twitter.com/rC2paVBy2P— Neural Space (@NeuralSpace_) March 7, 2026
Desde su detección, telescopios de todo el mundo, incluidos el Hubble y el James Webb, monitorearon a 3I/ATLAS en su viaje a través del sistema solar interior. Las imágenes capturadas muestran una coma difusa y una tenue cola de polvo, generadas por el calentamiento de su hielo.
Las observaciones de ALMA revelaron un comportamiento de desgasificación inédito en un objeto interestelar: mientras el cianuro de hidrógeno emana directamente del núcleo, el metanol se libera tanto del núcleo como de los granos de hielo en la coma, que actúan como "mini-cometas". A pesar de la especulación en línea sobre un posible origen artificial, la evidencia creciente, como su cola cometaria y su composición molecular, confirma que 3I/ATLAS es un cuerpo helado natural, haciendo que su estudio sea aún más emocionante para la comunidad científica. El nuevo estudio ya está disponible como preimpresión en arXiv, a la espera de su publicación formal.



