Los trabajadores de la empresa láctea Verónica realizan un acampe frente a la planta de Lehmann por la paralización de la producción y salarios adeudados. Ante la falta de respuestas, adelantaron que marcharán a la ruta 34.
“La planta está totalmente parada. Desde mediados de enero que no entra ni un litro de leche, por lo tanto no hay materia prima y no producimos”, resumió Angel Villarroel, uno de los 120 empleados afectados, a Rosario3.
Como siguen siendo operarios de la fábrica, van a cumplir horarios pero no tienen actividad salvo cuidar las máquinas. En ese contexto, iniciaron el acampe esta semana junto a sus familias.
La protesta continuará hasta tener alguna respuesta. Si bien el miércoles se produjo una reunión con el sindicato Atilra y representantes de la empresa, no hubo mayores avances. Se acordó continuar con la negociación el próximo lunes.
Los empleados organizan una movilización hacia la ruta 34 para visibilizar el conflicto y que “llegue a la patronal y tomen una decisión” (reactivar la planta o venderla a un nuevo inversor). Se planteó en un primer momento para este sábado pero se hará el próximo lunes a la mañana.
“Acá en Lehmann somos 123, con operarios, jerárquicos y administración. Es una planta con buena tecnología y lista para fabricar. Hacemos leche en polvo, producíamos hasta ahora unos 500 mil litros diarios, y queso semiduro (Tybo y Pategrás)”, detalló Villarroel.
El trabajador con 35 años de experiencia en esa fábrica contó que los empresarios (la familia Espiñeira) deben salarios desde noviembre o diciembre, según el caso, más aguinaldo, y los meses de enero y febrero. “Estamos en una situación muy delicada y angustiante”, aseguró.
Lehmann es una de las tres plantas atravesadas por la crisis de la firma santafesina, con 700 puestos de trabajo en riesgo. El conflicto se extiende también en las otras sucursales de Clason/Totoras y Suardi.
Un golpe a pueblos y a la cadena productiva
El conflicto en Verónica también genera preocupación en otros sectores de la cadena láctea, como productores tamberos, con quienes la deuda asciende a 60 millones de dólares, configurando un daño estructural a la producción lechera santafesina.
Por eso, la diputada nacional Caren Tepp presentó un proyecto para advertir sobre la situación y expresar la preocupación institucional. “Detrás de cada planta paralizada hay familias, pueblos enteros y una economía regional que depende de esa actividad”, afirmó.
“Se trata de una actividad estratégica para Santa Fe. Cuando una empresa de esta magnitud entra en crisis, no solo afecta a sus trabajadores sino también a productores, transportistas y a toda la cadena productiva”, agregó Tepp.
Lácteos Verónica fue fundada en 1923 por la familia Espiñeira y creció como una de las principales lácteas argentinas.



