“L. prohibición en todo el territorio de la Provincia de Santa Fe de todas aquellas conductas o actividades que, sin autorización de la autoridad competente, persigan u ofrezcan a cambio de la percepción de beneficios o retribuciones económicas consensuadas o no, la intermediación en la reserva, administración o cuidado de espacios físicos ya sea para facilitar o permitir la guarda o el estacionamiento de vehículos en los distintos sectores de la vía pública, como así también las relacionadas con el cuidado, lavado o limpieza de los mismos".

El proyecto de ley del senador javkinista de origen rosarino Ciro Seisas, regresa este jueves a su debate luego de su primer intento en mayo de 2025 que no tuvo cauce. La iniciativa prohíbe la actividad de cuidado y limpieza de vehículos callejera, es decir, la de los trapitos que se multiplican en las calles rosarinas y santafesinas en medio de la crisis socioeconómica. Hoy será debatido en la cámara alta y horas antes, el legislador habló al respecto en Radiópolis (Radio 2).

     

“Hace un año trabajamos para proponer una herramienta que no tenemos, hoy si la conducta no es una falta no se puede actuar mucho, queda en un gris. Apuntamos a esto porque lo detectamos en todos los rincones de la ciudad, en algunos con más intensidad. El problema más serio y de fondo es la situación social que se va deteriorando pero no tiene que ser una excusa para no debatir el tema”, advirtió. 

Para Seisas “hay una idea de que no se puede hacer nada” para solucionar la problemática que consiste en el abuso de parte de algunos trabajadores informales contra los automovilistas, ya sea con el pedido de tarifas fijas o bien exigiendo dinero a cambio a través de amenazas y conducta violenta.

La actividad irregular que se puede ver en innumerables esquinas locales ya forma parte del paisaje urbano y ha sido incorporada como una forma de supervivencia en medio de los altos índices de indigencia y desempleo. También es vox populi que quienes la ejercen deben someter y someterse a las duras normas que rigen en la calle. Sobre eso, el senador, cuestionó: “¿Te parece natural que una persona tenga que tener la ley de la selva en la mano para sobrevivir?”

“Acá no se trata de esconder bajo la alfombra, pero esta ley se construye con los llamados al 147, con los arrestos –205 arrestos el año pasado– que van en aumento. Todos tienen una situación particular sobre esto”, remarcó.

El proyecto promueve la múltiple intervención del Ejecutivo, desde los ministerios de Trabajo, Desarrollo y el de Justicia y Seguridad y en coordinación con los gobiernos locales. Las personas que no tengan antecedentes ni formen parte de organizaciones delictivas de algún tipo, se prevé que tendrán opciones de capacitación en oficios y vinculación desde la cartera de Trabajo con privados para insertarlos formalmente.

“Hoy el ministerio de Desarrollo rescata personas y trata de contenerlos. No es un invento, es la única vía posible pero es a largo plazo, hay que ser consistentes”, sostuvo. “Es una ley que prohíbe la actividad en todo el territorio y genera una derivación a los ministerios de Igualdad, Desarrollo y Trabajo, afecta a toda la provincia de forma directa, la están necesitando los intendentes”, apuntó.

Además, propone un régimen de incentivo de salarios en un 60% por un año a las empresas que apuesten a contratar a estas personas. Y, según conoció Rosario3, la norma contempla la propuesta de un portal de intermediación laboral, donde constarán los datos personales, habilidades y aptitudes de quienes manifiesten su intención y compromiso de integrarse a una organización laboral y/o de recibir formación en oficios, y asociar todas las capacitaciones ofrecidas por el sector público con las necesidades específicas del sector privado.

En tanto, al prohibir la actividad en el Código de Faltas provincial, nadie va a tener el permiso de ninguna autoridad, entonces no se puede continuar esta práctica.Se establecen sanciones con escala de multas por unidades fijas, trabajo comunitario, y de acuerdo a la reincidencia, hasta cinco días de arresto.

Una vez esto sea ley, los agentes de control municipales se verán respaldados en mayor medida por la fuerza policial, y sin su respaldo, también podrán intervenir para pedir al cuidacoches que cese esa actividad.

En cuanto a la adhesión que pueda obtener en el recinto, manifestó: “No votar la ley es decidir que el problema no es grave y acá habrá caminos para que se dediquen a otra cosa. Hay en esa idea una romantización de la situación de calle, es antinatural e inhumano”.