La Asamblea Nacional de Senegal aprobó el miércoles por la noche, con una mayoría abrumadora, un proyecto de ley que duplica la pena máxima de prisión por relaciones sexuales entre personas del mismo sexo a 10 años y penaliza cualquier intento de promover la homosexualidad.
La iniciativa se aprobó con 135 votos a favor, ninguno en contra y tres abstenciones, cumpliendo así una promesa de campaña del gobierno que asumió en 2024, encabezado por el presidente Bassirou Diomaye Faye y el primer ministro Ousmane Sonko. La ley ahora solo requiere la firma de Faye para entrar en vigor.
Hasta ahora, el código penal senegalés contaba con un artículo modificado por última vez en 1966 que contemplaba hasta cinco años de cárcel y multas de hasta 1.500.000 francos CFA (aproximadamente 2.700 dólares) por “actos contra natura”. La nueva legislación duplica la pena máxima y permite sanciones económicas de hasta 10 millones de francos CFA.
La norma establece que un juez no podrá otorgar suspensiones de pena ni reducir la condena por debajo del mínimo previsto.
Además, especifica que los actos contra natura incluyen homosexualidad, bisexualidad, transexualidad, zoofilia y necrofilia. Quienes sean declarados culpables de promover o financiar estas conductas también se enfrentarán a penas de prisión.
El imán Babacar Sylla, líder de And Samm Jikko Yi, una red de organizaciones islámicas y de la sociedad civil, pidió al presidente Faye que promulgue la ley lo antes posible. “Cuanto más se tarde, más complicado será. Y estas personas, a las que considero un peligro público, seguirán escapando”, afirmó.
En las semanas previas a la votación, los partidarios del proyecto, incluidos legisladores del partido gobernante Pastef, organizaron manifestaciones en Dakar con consignas como “¡No a la homosexualidad!” y pancartas con el símbolo del arcoíris tachado.
Durante este periodo también se registró un aumento de las detenciones de hombres sospechosos de “actos contra natura” y, en algunos casos, de “transmisión voluntaria” del VIH, delito castigado con hasta 10 años de prisión. Según la Federación Internacional de Derechos Humanos, entre el 9 y el 24 de febrero se detuvo a aproximadamente 27 hombres.



