El presidente Javier Milei participó este lunes del tradicional Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, donde el arzobispo porteño Jorge García Cuerva pronunció un fuerte mensaje centrado en la situación social, la necesidad de diálogo político y las consecuencias de la polarización.
“Basta de arengar la división y la polarización porque nadie se salva solo”, expresó García Cuerva durante la homilía, pronunciada ante el mandatario nacional y gran parte de su gabinete.
La ceremonia comenzó poco después de las 10 y estuvo encabezada por el arzobispo de Buenos Aires. Milei llegó caminando desde Casa Rosada junto a ministros y funcionarios nacionales, acompañado también por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Entre los presentes estuvieron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el vocero presidencial y jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, entre otros funcionarios.
Durante su mensaje, García Cuerva utilizó un pasaje del Evangelio sobre el relato de Cafarnaúm para trazar una comparación con la actualidad argentina. “Hoy también muchos hermanos experimentan estar paralizados en sus esperanzas, en sus oportunidades y en su dignidad”, sostuvo.
Luego profundizó el tono político de la homilía y remarcó la necesidad de construir consensos. “Una empresa tan difícil y arriesgada solo fue posible porque se pusieron de acuerdo, porque dejaron de lado por un rato sus diferencias. En términos políticos: acordaron, consensuaron; se plantearon una tarea común pensando en los más frágiles”, afirmó.
El arzobispo también advirtió sobre el deterioro del tejido social y cuestionó las lógicas individualistas. “La sombra de una nube de desmembramiento social se asoma en el horizonte mientras diversos intereses juegan su partida, ajenos a las necesidades de todos”, señaló.
Y agregó: “El sálvese quien pueda no es más que expresión de un individualismo cruel que rompe los vínculos de fraternidad y descompone la Nación”.
En otro tramo del discurso, García Cuerva pidió “refundar el vínculo social y político entre los argentinos” y aseguró que el contexto actual exige “estar unidos y comprometidos con los más pobres”.
Desde el Gobierno ya esperaban un mensaje con referencias a la situación social y económica del país, en medio de los debates por la pobreza y el impacto del ajuste económico impulsado por la administración nacional.



