Los taxis de Rosario podrán contar con soportes publicitarios exteriores en sus vehículos para generar ingresos adicionales de dinero. Una solución que encontraron en el Concejo ante la persistente crisis del transporte, el aumento de gastos de mantenimiento de unidades y la competencia con los choferes de aplicaciones.

Ahora se permite la exhibición de publicidad tipo cartelería tanto en el techo del automóvil, como en las puertas traseras y en la luneta. Y el titular del taxi podrá en forma directa, sin licitación ni intermediario municipal, celebrar acuerdos privados en forma libre con personas físicas y/o jurídicas, para vender el espacio publicitario.

Según se estableció, los ingresos generados por acuerdo publicitario estarán exentos de cualquier tributación municipal, provincial o nacional. El proyecto de ordenanza es de autoría del concejal Pablo Gavira.

Según considera, la iniciativa permitiría generar un ingreso adicional para el taxista sin costo alguno para él ni para el Estado. El proyecto fue reconsiderado cuando varios sectores de taxistas reclamaron aumento en la tarifa mientras otros pidieron no subirla para no perder viajes.

Los parámetros permitidos


 

En un comunicado difundido este lunes por el propio Concejo, se dieron a conocer los parámetros que establece la nueva ordenanza que permite publicitar en una unidad de taxi.

En el caso del techo, la estructura deberá estar montada de forma longitudinal, paralelo a lo largo del coche, con una dimensión de 80 cm de largo y 35 cm de alto. En las puertas traseras, en material de tipo adhesivo, será de 40 x 40 centímetros. Y en las lunetas el material deberá tener microperforado y translúcido para permitir la visibilidad desde el interior hacia el exterior.

En cuanto al tipo de publicidad, se estableció que “quedará prohibidos los mensajes violentos, contenidos engañosos, la promoción de actividades ilegales, la propaganda política partidaria, que afecte la protección integral de niños y adolescentes, o contrario a los intereses públicos.

En cuanto a los contenidos, se estableció que "el municipio se reserva el poder de control, retiro y sanciones ante el incumplimiento".