Máximo Kirchner ya se encuentra fuera del hospital. El centro de salud platense confirmó, mediante un parte oficial firmado por su director Roberto Martínez, que el legislador recibió el alta tras mostrar una evolución favorable luego de la cirugía de parótida a la que se sometió el viernes. A partir de ahora, el referente de La Cámpora continuará con controles ambulatorios para monitorear el cierre del proceso postoperatorio.
La intervención quirúrgica buscó resolver un cistoadenoma parotídeo bilateral, un tipo de tumor que no representa riesgo de vida pero que exigía el paso por el quirófano. Aunque Kirchner ya conocía la necesidad de operarse, decidió postergar el procedimiento durante algunas semanas hasta concretarlo este último viernes bajo un esquema de cirugía programada.
A través de sus redes sociales, el diputado le puso un cierre a las especulaciones sobre su estado de salud con un tono distendido. Comentó que uno de los cirujanos, fanático de Estudiantes, le garantizó que podría seguir el clásico platense del domingo desde la comodidad de su hogar.
Sin embargo, el mensaje también cargó con definiciones políticas fuertes, especialmente respecto a la situación de Cristina Fernández de Kirchner. El diputado reveló que le pidió explícitamente a su madre que no lo acompañara en el sanatorio para evitar cualquier pedido de autorización ante la Justicia.
Kirchner lanzó duras críticas contra el Poder Judicial por el arresto domiciliario que cumple la exmandataria. En su descargo, señaló una supuesta doble vara judicial, comparando las restricciones que sufre la expresidenta con los permisos que obtienen otros detenidos por delitos de mayor gravedad, como el narcotráfico o crímenes de lesa humanidad.
Días antes de ingresar al hospital, el legislador ya había marcado la cancha dentro del Partido Justicialista durante un acto en Santa Fe. Allí cuestionó a los sectores internos que minimizan la situación judicial de la exjefa de Estado, trazando un paralelismo histórico con la proscripción de Perón para remarcar la gravedad que percibe en el actual escenario político.



