El gobernador de Neuquén Rolando Figueroa anunció que declarará la emergencia meteorológica por seis meses ante las precipitaciones extraordinarias asociadas al fenómeno climático de El Niño. La decisión busca reforzar las tareas de prevención y asistencia en una provincia donde las lluvias pusieron bajo presión la infraestructura y generaron preocupación por las crecidas de ríos y arroyos.
“Se están llenando cañadones que hace 70 años que no recibían semejante cantidad de agua”, advirtió el mandatario, al describir la magnitud del fenómeno. Según explicó, los equipos provinciales recorren las zonas afectadas para evaluar el comportamiento de las precipitaciones y anticipar posibles contingencias.
Figueroa sostuvo que la capacidad de la infraestructura existente resulta insuficiente para absorber lluvias de esa intensidad. En ese contexto, indicó que el Gobierno provincial conformó un comité de trabajo para coordinar la respuesta y priorizar la asistencia a la población, además de continuar con las obras pluviales y aluvionales.
AHORA��> Vialidad Nacional dispuso el corte total de todas las Rutas Nacionales en la provincia de Neuquén desde hoy a las 20:00 hrs hasta mañana a las 06:00 hrs. > Debido a las fuertes tormentas hay varios arroyos desbordados... La provincia está bajo alerta amarilla y naranja hasta mañana a la noche⚠️. #Neuquen #tormentas #Inundaciones— Juan Ayoroa (@JuaniAyoroaOK) October 22, 2026
El anuncio se produce en un escenario de preocupación por los efectos de El Niño durante los próximos meses. La emergencia tendrá una duración prevista de seis meses, aunque su alcance concreto dependerá del decreto que formalice la medida.
Crecidas y riesgo hídrico
La situación meteorológica también reabrió el debate sobre la infraestructura necesaria para regular los caudales y reducir el impacto de las crecidas. El gobernador consideró que Neuquén necesita una represa de gran envergadura sobre el río que lleva el nombre de la provincia.
“Es una obra que no es para nada económica y que lleva tiempo”, reconoció Figueroa, quien recordó que hace dos décadas que no se construye una represa en el país.
El planteo apunta a incorporar soluciones de largo plazo frente a eventos climáticos extremos, aunque el proyecto requiere estudios técnicos, financiamiento y plazos de ejecución que exceden la respuesta inmediata al temporal.
En paralelo, la Provincia sostiene inversiones en obras pluviales y aluvionales para mejorar el escurrimiento del agua y reducir la exposición de las localidades vulnerables. La combinación de medidas preventivas, asistencia y planificación de infraestructura será clave para afrontar las contingencias meteorológicas previstas.



