El secretario del Tesoro de Estados Unidos Scott Bessent anunció este lunes que la administración del presidente Donald Trump aplicará una serie de sanciones económicas destinadas a debilitar al régimen de Irán ante el estancamiento de las negociaciones entre ambos países para poner fin al conflicto militar, luego de que Teherán advirtió que responderá con dureza mientras redobla la presión sobre el estrecho de Ormuz.
“Estamos lanzando una ofensiva económica contra las conexiones financieras de Irán en todo el mundo. Nuestro objetivo es cortar todo el sustento económico que sostiene a este régimen tiránico hasta que Teherán se quede solo”, declaró Bessent.
Esta iniciativa, que denominó “Operación Paria Económico”, busca aislar la economía iraní del resto del mundo. Sin embargo, no quedó claro qué medidas podría tomar Estados Unidos para perturbar aún más la economía iraní, que ya se encuentra en caída libre este año, sin arriesgarse a un aumento en los precios de la energía o a exacerbar las tensiones con China.
Bessent afirmó que el Tesoro “apretaría el cerco” e impondría una política de “cero fugas” para cortar los ingresos que financian la economía iraní. “Quienes se aferren al régimen deben esperar sufrir también el aislamiento de un régimen en decadencia”, sentenció.
Y luego amplió: “Cualquier entidad que facilite el lavado de dinero en nombre de Irán será excluida del sistema del dólar estadounidense. El reloj acaba de empezar a correr”.
El secretario del tesoro estadounidense aseguró que Washington trabajará con sus socios para atacar cualquier fuente de “ingresos ilícitos” de Irán, y al respecto sostuvo que el Departamento del Tesoro ha mapeado las redes, los facilitadores y los canales financieros que Irán utiliza para el contrabando de petróleo y la evasión de sanciones.
Bessent dijo que el Departamento del Tesoro sancionaría a más de 60 entidades, personas y embarcaciones en todo el mundo que permiten a Irán adquirir tecnología nuclear y de misiles. Añadió también que el Tesoro impondría sanciones adicionales a Irán relacionadas con activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
En esta línea, el secretario del Tesoro afirmó que Trump estaba manteniendo conversaciones telefónicas con líderes mundiales para pedirles específicamente que cesaran sus relaciones con Irán.
Por su parte, el régimen iraní ya había advertido que respondería ante eventuales sanciones. “Cualquier escalada de esta situación sin duda tendrá consecuencias”, declaró el nuevo jefe del máximo organismo de seguridad de Irán, Esmail Baghaei, y afirmó: “No tenemos las manos atadas”.
Así, el funcionario advirtió el domingo que Teherán considerará el apoyo de cualquier país a las sanciones como un “acto de guerra ”.
Previo al discurso de Bessent, Trump había vuelto a desafiar a Teherán a través de un mensaje de su red social Truth, en el que se jactó de que “Irán está colapsando completamente”.
Tensión en Ormuz
La posibilidad de sanciones adicionales y la amenaza de Irán con responder se producen ante la dificultad de Estados Unidos de arrebatarle a Irán el control sobre el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz. Los ataques y amenazas iraníes han obstaculizado gravemente el tránsito por la vía marítima, por la que en tiempos de paz pasaba una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial.
Irán ha mantenido sus condiciones para reabrir el estrecho, entre ellas levantar el bloqueo naval de Estados Unidos, el retiro de las fuerzas norteamericanas de la región y reparaciones por los daños sufridos durante la guerra. Además, Teherán aseguró que avanzó en conversaciones por separado con Omán para gestionar en conjunto la navegación por el estrecho, independientemente de si se alcanza un nuevo acuerdo con Washington.



