Luego de la declaración brindada la semana pasada por el psicólogo Carlos Díaz, uno de los acusados en la causa por la muerte de Diego Maradona en 2020, este martes será el turno de los médicos que realizaron la autopsia. Se trata de Carlos Mauricio Cassinelli y Federico Corasantini, quienes estuvieron a cargo del procedimiento en la morgue de San Fernando.

Durante el año pasado, en el primer juicio —que finalmente fue declarado inválido—, ambos profesionales ya habían prestado testimonio. En esa instancia se difundieron detalles del informe forense y se exhibieron imágenes correspondientes a la autopsia.

En base a las primeras observaciones, Cassinelli sostuvo que se pudo calcular que el fallecimiento se produjo aproximadamente seis horas antes. La autopsia tuvo lugar el 25 de noviembre de 2020 a las 19:00. Según explicó, una vez que el cuerpo recuperó su temperatura habitual, se detectó un grado elevado de rigidez, lo que indicaba que la muerte había ocurrido antes de lo que se creía inicialmente.

En esa línea, el especialista señaló que el Diego habría fallecido entre las 9 de la mañana y el mediodía de ese mismo día. Además, planteó que pudo haber atravesado hasta “12 horas de agonía”, ya que no habría sido controlado durante la noche del 24 de noviembre.

Por su parte, Corasantini —jefe del Cuerpo Médico de San Isidro— describió que al llegar al domicilio del country donde murió Maradona encontró un cuerpo “edematizado”, es decir, con hinchazón. También indicó que la mandíbula “estaba rígida” y que presentaba un “falso hongo de espuma en la boca”.

Cabe aclarar que esas declaraciones quedaron sin efecto, por lo que ambos deberán volver a responder las preguntas de las partes en esta nueva etapa del proceso. Además de ellos, también está previsto que declaren otros profesionales: Silvana De Piero, María Agustina Vayo, Ezequiel Ventossi y Sebastián Zabala.