El impactante choque entre un convoy de barcazas y un buque carguero anclado frente a Rosario, ocurrido el domingo por la tarde en el río Paraná, sigue generando repercusiones. Ahora, la seccional Rosario del Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina emitió un duro comunicado en el que advirtió sobre los riesgos de avanzar en procesos de desregulación de la navegación en la Hidrovía Paraná - Paraguay.
“El reciente choque ocurrido en el Río Paraná entre un convoy de empuje de barcazas y un buque de ultramar vuelve a encender una alarma que desde nuestro sector venimos señalando hace tiempo”, expresaron desde el gremio.
El accidente ocurrió a la altura de calle Corrientes, frente al Parque España, cuando un remolcador de gran porte que navegaba desde el norte impactó contra un buque que permanecía anclado frente a la costa rosarina. El hecho fue registrado por numerosos testigos y videos que se viralizaron rápidamente en redes sociales.
Tras el impacto, el remolcador terminó partido y derivó hacia la costa hasta que finalmente pudo ser encauzado nuevamente. No se reportaron heridos ni derrames, aunque distintas organizaciones advirtieron sobre el potencial riesgo ambiental de un episodio de mayor magnitud.
En ese contexto, desde el sindicato sostuvieron que la navegación interior y marítima “requiere formación profesional permanente, experiencia y controles estrictos”, y cuestionaron las iniciativas que, según denunciaron, apuntan a flexibilizar normas y permitir un mayor avance de banderas extranjeras sobre la vía navegable.
“Los Conductores Navales argentinos no improvisamos. Nuestra profesión exige años de estudio, práctica, responsabilidad y perfeccionamiento continuo”, señalaron en el comunicado.
Además, afirmaron que el ingreso de flotas extranjeras “muchas veces viene acompañado de menores exigencias laborales, formativas y de control”. Según aseguraron, eso genera una competencia desigual y pone en riesgo la seguridad de la navegación.
“No se puede hablar de competitividad degradando estándares de seguridad”, remarcaron desde la organización gremial, que también defendió la marina mercante nacional, la ley de cabotaje y los institutos de formación naval argentinos.
El pronunciamiento se suma al comunicado difundido este lunes por la organización ambientalista “El Paraná no se Toca”, que también tomó el accidente como ejemplo para cuestionar la falta de protocolos ante posibles derrames y reclamar mayores controles sobre el tránsito de cargas peligrosas frente a Rosario.
La discusión se da en medio del debate nacional por el futuro de la hidrovía y el proceso licitatorio para el dragado, balizamiento y mantenimiento de la Vía Navegable Troncal, eje central del comercio exterior argentino.
“Detrás de cada intento de desregulación no sólo está en juego el empleo argentino: está en juego también la seguridad y la soberanía nacional”, concluyó el sindicato.



