Horas antes de la cumbre que representantes de Estados Unidos e Irán mantendrán este sábado en Pakistán, el régimen persa advirtió que no negociará con la administración de Donald Trump hasta que no se concrete un alto el fuego en el Líbano. “El dedo está en el gatillo”, enfatizó en este sentido el Cuartel General Central de Hazrat Khatam al-Anbiya.
Ante esta postura de la República Islámica, el presidente de Estados Unidos afirmó: “Estamos cargando los barcos con las mejores municiones y las mejores armas jamás fabricadas, incluso mejores que las que usábamos antes, con las que los hicimos pedazos”.
Y agregó: “Si no logramos un acuerdo, las utilizaremos; y las utilizaremos de manera muy efectiva”.
El mandatario estadounidense se expresó de esa manera en declaraciones a The New York Post, en un contexto marcado por la continuidad del cierre del Estrecho de Ormuz, que mantiene el precio del petróleo en torno a los US$ 100 por barril.
Más allá de los daños provocados sobre objetivos militares y de infraestructura, el factor central de la estrategia de Irán es sostener el bloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 25% del petróleo y el gas que se comercializan en el mundo. De esta manera lograron presionar a Trump para que aceptara negociar los términos de un cese al fuego.
Desde que iniciaron los bombardeos, el barril de petróleo saltó de los 65 dólares hasta un techo de 120 y se posicionó cómodamente por encima de los 110, provocando fuertes aumentos en la nafta y el gas en todo el mundo.
Refiriéndose a esta situación, el presidente de EE. UU. publicó el siguiente mensaje en su plataforma Truth Social: “Los iraníes parecen no darse cuenta de que no tienen más opciones que extorsionar al mundo a corto plazo usando las vías fluviales internacionales”.
“La única razón por la que siguen vivos hoy es para negociar”, advirtió al respecto, antes del inicio de las discusiones de paz en Pakistán.
Negociaciones en Pakistán
Las conversaciones con las que Estados Unidos e Irán intentarán lograr un entendimiento para un acuerdo de paz tendrán lugar este sábado en Islamabad, la capital pakistaní. Antes de partir rumbo a Pakistán este viernes, el vicepresidente JD Vance, que encabezará la delegación estadounidense, lanzó una advertencia a Teherán para que no “juegue” con Washington.
Desde Irán, en tanto, reclamaron que “dos de las medidas acordadas entre las partes aún no se han implementado: un alto al fuego en Líbano y la liberación de los activos iraníes bloqueados antes del inicio de las negociaciones”.
“Estos dos temas deben resolverse antes de que las negociaciones comiencen”, señaló a través de su cuenta de X el presidente del Parlamento iraní Mohamad Baqer Qalibaf.
Esta semana, el principio de entendimiento y el alto al fuego llegaron minutos antes de que venciera el plazo del ultimátum lanzado por Trump, que había amenazado con aniquilar a “toda una civilización”. En ese momento, el mandatario señaló que había recibido “una propuesta de 10 puntos por parte de Irán”, que consideró como “una base viable sobre la cual negociar”.
Entre estos puntos se destacan el pedido de Irán de una indemnización económica por daños, el control del Estrecho de Ormuz y la posibilidad de enriquecer uranio de manera libre sin la intervención de ningún país extranjero.



