Vecinos de la zona noroeste de Rosario denunciaron que un particular busca apropiarse de una plaza inaugurada hace 40 años en un terreno donado con ese fin público y que realiza movimientos de tierras para una obra que no podría hacerse en ese lugar.
El terreno fue cedido por una familia al municipio: tiene 64 metros de frente por 62 de fondo sobre Bolivia al 600 bis, entre Juan José Paso y French (al 6800).
La idea original de los donantes era que sus descendientes construyeran viviendas particulares alrededor de una plaza pública. Sin embargo, muchos de ellos vendieron sus parcelas y solo quedaron algunos familiares en esa manzana, además del espacio donado, contaron a Rosario3.
Si bien el espacio consta de una cancha de fútbol y juegos, le falta mantenimiento hace años. Incluso algunos vecinos lo usaban para estacionar autos pero ahora la situación llegó a un extremo.
“Empezamos a denunciar por las intrusiones o por la quita de espacios. Hace un año fuimos a la Secretaría de Planeamiento y nos derivaron a la parte de Catastro. El terreno ya no figura como espacio público, sino como área verde y por eso hacen poda y escamonda, aunque ninguna otra intervención”, afirmaron los denunciantes.
También, contaron, intentaron contactar a concejales y tuvieron algunas charlas para hacer un proyecto de recuperación pero no hubo un avance formal. Además, realizaron reclamos al 147 y de forma online desde el año 2021.
Al abandono de la plaza de los últimos años se sumó la presencia de una persona que construyó dos pilares, uno en cada extremo, para poner luz eléctrica y un tendido de agua. También abrió una medianera con la idea de cerrar el espacio, según afirmaron allegados de quien donó el lugar para uso comunitario décadas atrás.
“Dijo que había comprado el terreno y que va a hacer un templo, pero eso no se puede ahí”, insistieron. Vecinos de la cuadra ratificaron a este medio la misma situación irregular.
Un día que los albañiles realizaban trabajos en la zona, una vecina se acercó a preguntarles qué hacían. Los operarios mostraron una supuesta orden de trabajo para conectar los servicios de agua y también de electricidad, siempre según su relato acompañado de fotos.
Pese a los reclamos por la irregularidad, los denunciantes no tuvieron respuestas desde la Municipalidad. “Nos sentimos desbordados y sobrepasados. Es un atropello al espacio público, a lo que nosotros queremos y también es parte de un abandono de los barrios”, señalan.



