Rosario no fue una fecha más. Fue una noche de piel. Luciano Pereyra salió al escenario del Metropolitano y desde el arranque dejó claro que no iba a haber distancia. Con “Ahora resulta” y “Una mujer como tú” empezó a construir un clima cercano, de esos donde el artista se entrega y el público responde.

Habló, agradeció, miró a la gente a los ojos. Y se quebró. Varias veces. Hubo pausas inevitables, lágrimas, respiraciones profundas. Del otro lado, el público hizo lo suyo, lo sostuvo con aplausos, con gritos, con ese silencio cargado de emoción que también acompaña.

El recorrido fue un viaje por sus grandes canciones "Sin testigos”, “Es mi culpa”, “Tu dolor”, “Porque aún te amo”. También hubo momentos más arriba, como “Me enamoré de ti”, que aportaron aire y ritmo a una noche intensa.

 Luciano Pereyra junto a Uriel Lozano.
. Luciano Pereyra junto a Uriel Lozano.

Uno de los tramos más celebrados llegó con Uriel Lozano como invitado. Juntos interpretaron sus colaboraciones en un segmento descontracturado, con risas y complicidad. Hubo un gesto que terminó de sellar ese momento: Uriel le regaló una remera con la imagen de los perros de Luciano, lo que dio pie a una primicia. Pereyra adelantó que la semana que viene lanzará “Cuando la vida duele”, una canción sobre ese amor incondicional de las mascotas que muchas veces nos sostiene.

Pero si hubo un momento que atravesó a todos fue “Tu mano”, dedicada a las madres. Ahí el Metropolitano se volvió una sola emoción. Hubo abrazos entre quienes estaban juntos, lágrimas compartidas… y también miradas al cielo, silenciosas, para quienes ya no están. Una escena tan simple como potente, donde la música dejó de ser solo música.

La noche tuvo de todo: kiss cam que desató declaraciones de amor en vivo, parejas que se animaron a mostrarse, pasos de baile improvisados y esa alegría que aparece cuando la emoción también se celebra.

El cierre, con medley y “Como tú”, levantó la energía, pero lo que quedó flotando fue otra cosa. La sensación de haber vivido algo cercano, real.

Una multitud de fanáticos se acercó a disfrutar del show de Luciano Pereyra.
Una multitud de fanáticos se acercó a disfrutar del show de Luciano Pereyra.

Lo de Luciano en Rosario no fue solo un show. Fue un encuentro. De esos que se sienten y no se olvidan. Incluso con un problema cervical que lo había obligado a recibir asistencia previa, eligió estar igual, sostener cada canción y entregarse completo a su público... prometiendo volver pronto.