El productor porno rosarino Gianfranco Gaspar Núñez, titular de la marca “Argentina Casting”, se encuentra privado de la libertad desde el pasado 25 de marzo, luego de haber sido imputado por haber desarrollado “un sistema de explotación sexual de mujeres a través de plataformas digitales”. Esa causa, finalmente, se cayó con una resolución de la Cámara Federal de Rosario del 15 de abril, que resolvió que las actividades de Núñez no configuran el delito de trata.

Sin embargo, sobre el productor aún pesa una imputación por un hecho de “promoción y facilitación de la prostitución ajena”, cuyos pormenores se desconocen. Así y todo, permanece en prisión preventiva por 70 días. Es decir, detenido para ser investigado.

La imputación inicial señalaba que Núñez se habría aprovechado de la vulnerabilidad de decenas de mujeres jóvenes que protagonizaron las filmaciones sexuales a cambio de dinero, y que el productor incurrió en la falsa promesa de que el contenido sería difundido únicamente en el exterior del país. En rigor, varias de las filmaciones XXX se viralizaron en diversas plataformas y aplicaciones piratas, con alcance incluso en los entornos familiares y afectivos de las protagonistas, lo que les generó situaciones de angustia y afectaciones en su salud psicológica.

La notoriedad mediática y la exposición en redes sociales del caso en las últimas semanas terminaron por mostrar aún más a Núñez y a las mujeres que participaron de los videos sexuales, ocho de las cuales figuraban como presuntas víctimas en el legajo penal.

Días atrás, la camarista Elida Vial analizó que la imputación “no encuadra en el delito de trata «tradicional»” y que Núñez no incurrió en “engaño” ni viralizó los videos XXX, sino que esta distribución era realizada por personas que compraban el video y luego lo subían a otras páginas.

La mediatización del caso motivó que las abogadas que representan a Núñez emitieran un comunicado en las últimas horas. En el escrito, afirmaron que “la conducta investigada no es delito. El porno para adultos entre adultos con libre consentimiento no es delito. Nunca lo fue”.

El comunicado, escrito por las abogadas Sofía Basso, Daiana Araya y Marcela Mancini, que se especializan en causas de género y se identifican con el feminismo, destaca que “la viralización de información incorrecta genera consecuencias graves para nuestro representado y para cada una de las mujeres que participaron en las grabaciones”.

“La difusión sin consentimiento de contenido íntimo produce daños reales, y no lo minimizamos. Sin embargo, no fue nuestro cliente, sino un tercero quien sustrajo el material y lo difundió sin autorización. Atribuirle esa responsabilidad a Gianfranco es incorrecto, pues él mismo se ha visto perjudicado por la viralización”, señala el texto de las abogadas.

Y agrega: “Cada filmación fue acordada con mujeres mayores de edad que prestaron su consentimiento expreso, firmaron un contrato y recibieron una remuneración por su trabajo. Además, el contenido fue publicado en una plataforma que bloqueaba el acceso desde Argentina”.

Además, el comunicado indica que la teoría del caso propuesta por la Fiscalía se “derrumbó”.

“El porno para adultos entre adultos con libre consentimiento no es delito. Nunca lo fue. Sencillamente esto es porno. Esto que señalamos fue ratificado por la Cámara de Apelaciones de Rosario en su fallo, donde expresó que, luego de un año de investigación, la fiscalía no consiguió probar que es trata de personas. Sin embargo, ¿por qué la fiscalía mantiene oculta esta información a los medios? La respuesta es sencilla: su caso se derrumbó completamente”, dice.

Núñez comenzó a producir contenido porno en 2022 con “Argentina Casting” y ganó cierta notoriedad en el competitivo mundillo XXX local. El 30 de enero de 2024, antes de meterse en problemas, se ufanó en el canal de YouTube Uno de Espada de que llegó a generar entre seis mil y siete mil dólares por mes con la página de Argentina Casting.

También confirmó que al principio había prometido a las chicas que los videos no se verían en Argentina y que tenía la plataforma bloqueada, pero luego desistió porque “el que quería entrar, entraba igual”.

“Me di cuenta de que era al pedo prometerle algo a la chica que, tarde o temprano, se iba a filtrar. Así que decidí habilitarlo para Argentina y decir a las chicas: «Mirá, el video se puede filtrar, hacelo bajo tu propio riesgo»”, dijo.

Según el portal fiscales.gob.ar, la investigación seguida a Gianfranco se inició el 5 de marzo de 2025 a partir de un llamado anónimo recibido en la Línea 145 de denuncias de casos de trata de personas del Ministerio de Justicia de la Nación, en el que se advertía que el imputado ofrecía dinero a mujeres jóvenes para grabar videos de contenido sexual, con la promesa de que el material sería difundido únicamente en el exterior.

Si bien los cargos se formalizaron en julio del año pasado, el caso tomó trascendencia nacional con la detención efectiva y la audiencia que se desarrolló el 27 de marzo en los Tribunales Federales, donde la Fiscalía amplió la acusación y el juez Carlos Vera Barros le impuso 90 días de prisión preventiva a Núñez por una calificación legal kilométrica: “trata de personas con fines de explotación, en la modalidad de captación y acogimiento, agravado por la cantidad de víctimas, el abuso de situación de vulnerabilidad, el engaño y la consumación de la explotación”.

El 15 de abril, sin embargo, la Cámara Penal, con resolución de la jueza Elida Vial, redujo la prisión preventiva a 70 días, ya que la imputación por trata “no encuadra” en la actividad de Núñez, pero aún debe debatirse una imputación por un hecho de promoción y facilitación de la prostitución ajena, presuntamente vinculada a un canal de Telegram, según los fiscales Javier Arzubi Calvo, Soledad García, María Virginia Sosa y Andrés Montefeltro. De esa causa poco se conoce, pero de todas maneras los camaristas resolvieron dejarlo detenido.