El proyecto musical Xabi Blo, liderado por Sabina Valentini, tendrá su primera presentación en vivo este viernes, a las 21, en La Terraza de Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza). La propuesta llega de la mano de Caja de Recuerdos, un álbum publicado en diciembre de 2025 que condensa un proceso creativo atravesado por viajes, vínculos, crianza y una búsqueda artística que cruza disciplinas. En caso de lluvia, el recital se pasa al Gran Salón.
En la misma fecha, LauchaBass presenta una propuesta de funk, rock y soul con una mirada honesta y frontal.
La entrada es gratuita, con retiro de localidades –hasta dos por persona– desde una hora antes de la presentación.
Música, teatro y circo
Sabina Valentini, con recorrido en la música, el teatro y el circo, encontró en este material una forma de reunir canciones propias que venía gestando desde fines de 2023. El resultado es un disco de pop con impronta personal, construido de manera colectiva junto a distintos productores y colaboradores, y que ahora se proyecta al escenario con una banda completa.
El sonido de Xabi Blo se mueve en una zona sensible pero a la vez luminosa: canciones que dialogan con la memoria sin quedarse en la nostalgia, que buscan —más bien— activar lo vivido. En ese registro aparece la pregunta que atraviesa el proyecto: si estas composiciones pueden ser, o no, la banda sonora de un romance de verano. Una inquietud que funciona más como disparador que como respuesta cerrada.
La banda que acompañará la presentación está integrada por Solange Urruty en teclados, Demián Hess en bajo, Lisandro De Caso en batería y Gonzalo Rosalinsky en guitarra. A ellos se sumará una serie de invitadxs: Nati Galasso, Juani Favre, Fede Baronio, Jesús Eroles, Laucha Bass y Ámbar Ardissono. También habrá intervenciones leídas a cargo de Leki Moreno y Ciro Korol, lo que anticipa un show que no se limitará al formato musical tradicional.
En las reseñas que acompañan el lanzamiento aparecen algunas claves del universo de Xabi Blo. La idea de abrir una “caja de recuerdos” no como ejercicio melancólico sino como gesto activo: volver sobre lo vivido para seguir adelante sin olvidar. También se destaca una estética sonora que combina dulzura, ritmo y cierta hipnosis, con canciones que invitan a quedarse, a habitar ese clima entre lo íntimo y lo bailable.
La presentación del viernes será, en ese sentido, más que un recital: el primer intento de traducir al vivo un material que nació en movimiento y que parece pensado para seguir transformándose en contacto con el público.



