La Justicia investiga una posible conexión entre dos hechos ocurridos en una misma casa en Fisherton y con pocas horas de diferencia. El domingo por la mañana una joven denunció haber sido víctima de un escruche con amenazas y, durante la madrugada del lunes, en ese mismo lugar explotó el tubo de GNC de un auto que estaba guardado en la cochera.
El primero de los episodios fue reportado el domingo por la mañana por Iara S., de 25 años. Según relató, al llegar a la casa de Sánchez de Loria 600 bis que alquila encontró el portón y la puerta de ingreso violentados y desorden en distintos ambientes.
Según pudo constatar, le habían robado dos televisores y una consola PlayStation 4. Además, dejaron un mensaje intimidatorio sobre la mesa. Tras el aviso, trabajó la Policía de Investigaciones (PDI), que realizó peritajes fotográficos y levantamiento de rastros. La nota fue secuestrada para su análisis.
Horas más tarde, cerca de las 2.20 de este lunes, Bomberos Zapadores acudieron al mismo domicilio por un incendio. Al arribar encontraron un auto totalmente envuelto en llamas en la cochera de la propiedad. El vehículo funcionaba con nafta y tenía un equipo de GNC, cuyo tubo explotó en medio del incendio.
La detonación provocó rotura de vidrios y daños en dos viviendas linderas. Además, el fuego afectó parte de la estructura de la casa donde estaba el vehículo, con caída parcial de mampostería, tiznamiento y destrucción de aberturas y otros elementos internos.
Bomberos trabajaron junto a voluntarios de Rosario y personal de Litoral Gas para controlar la situación y extinguir el fuego. No se registraron personas heridas.



