Especialistas en oftalmología advierten sobre una práctica cada vez más común, que es la de comprar anteojos de lectura o control de la visión fuera del ámbito médico. En este aspecto, advierten que esto no solo limita la real detección de problemas visuales, sino que además puede retrasar el diagnóstico de enfermedades graves.
“El examen oftalmológico completo en el contexto de la receta del anteojo de lectura es una oportunidad para detectar enfermedades que pueden llevar a la ceguera, con muy pocos o ningún síntoma previo”, explicaron desde el Consejo Argentino de Oftalmología (CAO).
Uno de los errores más comunes es creer que ver bien significa no tener problemas oculares y, según expresaron, “salud ocular no es ver 20/20. Muchas patologías pueden avanzar sin síntomas y con buena agudeza visual hasta etapas avanzadas”, mientras que, en ese contexto, remarcaron que enfermedades como el glaucoma, la hipertensión ocular, la degeneración macular o incluso tumores pueden detectarse en un control médico completo, pero no en una simple medición de lentes.
El control oftalmológico real
Desde el CAO subrayan que un control visual completo no se limita a la graduación y que el mismo debe incluir:
-Evaluación de la agudeza visual.
-Estudio con lámpara de hendidura.
-Medición de la presión ocular.
-Evaluación de la alineación ocular.
-Fondo de ojo.
Además, señalan que estos estudios permiten detectar enfermedades que pueden comprometer la visión de manera irreversible si no se tratan a tiempo.
En este aspecto, subrayan que el diagnóstico y tratamiento de la salud ocular es exclusivo del médico oftalmólogo: “El examen, diagnóstico y tratamiento es competencia del médico oftalmólogo. La normativa prohíbe que una persona sin título médico realice actos que impliquen diagnóstico o tratamiento. Quien vende no receta y quien receta no vende”.
En este aspecto, advierten que el intrusismo, es decir, prácticas realizadas por personas no habilitadas, puede poner en riesgo la salud visual de la población.
Las enfermedades que pueden pasar desapercibidas en un control
Uno de los principales riesgos de no consultar a un oftalmólogo es que muchas enfermedades oculares no presentan síntomas en etapas iniciales, entre ellas, glaucoma, hipertensión ocular, retinopatía diabética, degeneración macular y tumores oculares.
Estas patologías pueden avanzar silenciosamente y detectarse recién cuando el daño es significativo, por lo cual, desde el Consejo Argentino de Oftalmología insisten en una idea central: la prevención depende del diagnóstico temprano y del profesional adecuado.
“Una buena agudeza visual no es sinónimo de salud ocular. La mayoría de los casos de ceguera son evitables si se diagnostican a tiempo”, concluyeron. De este modo, recuerdan que los lentes corrigen la visión, pero el control médico cuida la salud de los ojos.
Fuente: Agencia NA.



