Los pasajeros de un vuelo Buenos Aires-Madrid que hizo un aterrizaje de emergencia el domingo en la ciudad brasileña de Natal seguían varados este lunes, a la espera de poder continuar el viaje el martes.

El vuelo afectado, de la aerolínea Plus Ultra, aterrizó en Natal, en el noreste de Brasil, a las 19:14 hora local del domingo después de que el comandante del vuelo PUE502 declarase una emergencia, según informó la concesionaria del aeropuerto de Natal, Zúrich Airport Brasil.

Plus Ultra programó un nuevo vuelo a las 19:30 hora local de este lunes para transportar a Madrid a los cerca de 300 pasajeros varados, pero posteriormente fue cancelado, según informaciones del panel de vuelos del aeropuerto.

La compañía informó a los viajeros que volarán este martes a las 18:50 hora local, llegando a Madrid al día siguiente a las 7:40 hora local (5:40 GMT), según correos enviados a varios pasajeros y según confirmó Zúrich Airport Brasil.

Los pasajeros del vuelo se quejaron de atrasos y problemas en la asignación de hoteles y en la distribución de las ayudas de alimentación.

Según su relato, la aerolínea solo les facilitó transporte a los hoteles a partir de las 4.00 de la madrugada, pero los más de 300 pasajeros tuvieron que ir de hotel en hotel, ya que se encontraron varios alojamientos llenos y algunos decidieron regresar al aeropuerto a pasar la noche porque no consiguieron hospedaje.

También hubo problemas con el transporte de regreso al aeropuerto, porque la aerolínea no había pagado por el traslado de vuelta al terminal.

La emergencia ocurrió cuando el avión había salido de las costas brasileñas, a la altura del noreste del país, cuando se sintió "un ruido muy fuerte en uno de los costados del avión y un movimiento muy brusco, fuera de lo normal", según aseguró el pasajero Brian López.

Muchos pasajeros empezaron a denunciar que había olor a quemado, y las personas que estaban cerca del ala comentaron que se sentía mucho olor a quemado y vieron "fogonazos", según su relato.

Plus Ultra inauguró la ruta entre los aeropuertos de Ezeiza, en Buenos Aires, y Barajas, en Madrid, el pasado junio, con aviones Airbus A330, con capacidad para transportar cerca de 300 pasajeros.